Inmerso en maraña de sombras, vuelvo a escribir de ti. El autobús está
detenido hace dos horas. Hace nueve años que estoy de pie en la misma
parada de transporte suburbano, viendo cómo se aleja un vehículo contigo
dentro. Volvimos a vernos algunos meses más tarde, pero en ese momento
solté tu mano.
El sueño se me cuelga de los párpados, la claustrofobia hunde sus uñas en mis coyunturas. Escribo de ti para conjurarlos, pero se acerca el alba y todo es inútil. |
jueves, 26 de marzo de 2020
XXXV
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
*
Sobre el oficio de naufragar
Es imperioso volver a nuestra condición de primigenio viento, de volver a vagabundear fuera del mundo. Como Odiseo, emprender el viaje para ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario